Justice League: la apuesta más grande de la temporada no logra convencer

Justice League es un nuevo largometraje del universo extendido de DC Comics que por estos días hace presencia en salas.

Justice League reúne a los más grandes personajes de DC Comics.

A un mes de estrenada la película, ya hay suficiente claridad sobre lo que se puede decir respecto a ésta. Lo primero que debe dejarse en claro es que no es fácil hacer un film de la grandiosidad de éste. Meter a tantos personajes de DC, cuidando de no excederse en metraje y tornarse en aburrida, es más que meritorio. Introducir a sus más grandes superhéroes en un solo hilo argumental fue arriesgado y pudo muy bien ser un fracaso.

Justice League nunca logra resolverse y en la intención de mostrar muchos personajes, no termina concentrándose en ninguno.

Batman, Superman, La Mujer Maravilla, Flash, Aquaman y Cyborg son creaciones de DC y nacen como personajes de comics. Con el tiempo hicieron la transición a dibujos animados, series de televisión y, para algunos de ellos, live action movies. Justice League entonces intenta el ensamble que determinará las próximas películas del universo extendido DC Comics, pero tiene obvias falencias.

La principal de ellas es que Justice League no quiere ser oscura, pero tampoco se concreta como film de superhéroes. Quiere apostar fuerte mostrando a sus más grandes personajes, pero no les da el tiempo suficiente para darles historias propias. Para desarrollarlos, no hay suficiente exposición y el público no logra conectar con ellos, desfilan ante los ojos del espectador. Nada más que eso. Las veces en que los vemos luchando no suenan creíbles y no se ven consistentes.

Otro error es el villano, Steppenwolf, que esta vez no logra consolidarse, quizá debido a que es más CGI que persona. El conquistador de universos en Justice League no se ve tan carismático en su maldad como el billonario Lex Luthor. Tampoco logra los niveles de imponencia, de amenaza a la especie humana, como lo llegó a hacer el villano Doomsday. La relación de los héroes entre sí no es armónica, no parece natural, no se siente que se hayan divertido.

Es de obligación decir que no todos son errores. Éstos son los menos. Pero los fanáticos de Justice League esperan espectacularidad. Cuando el espectador promedio asiste a algo que le promete ver en pantalla a sus héroes de toda la vida, lo único que espera es que esos héroes no sean nada diferente a la perfección, que lo dejen asombrado. Y Justice League no logra venderse esa idea; tanto por exceso de efectos, como también porque los personajes no despegan.

Justice League ha tenido gran recaudación, pero definitivamente no ha sido la esperada para un film de este calibre.

A pesar de que su recaudación ha sido interesante, no es el fenómeno masivo de otras franquicias de súper héroes. Es posible, siendo justos, que Justice League 2, esperada para más allá del 2020, sea el afianzamiento del hilo argumental. El público ya estará en gran medida familiarizado con el universo extendido, debido a que para ese tiempo varios héroes de la liga habrán tenido su film individual, Aquaman (18) y Cyborg (20) y en espera de otros más.

El que se roba el show poniendo la nota fresca es Flash, quien ya tiene asegurado su propio largometraje independiente. Interpretado por Ezra Miller, ha encarnado al personaje en dos oportunidades: Dawn of Justice y Suicide Squad, ambas en 2016. Aunque no pasaron de cameos, en la liga su torpeza social, inocencia e inexperiencia de combate conectan con la audiencia. El héroe de rojo causa un par de risas cuando admite que no hace más que correr rápido y empujar.

Ezra Miller es de momento el único actor abiertamente gay que interpreta a un superhéroe: los tiempos cambian en Hollywood. Durante su primera aparición hay dos interesantes guiños que permiten inferir cómo se va a configurar el veloz personaje próximamente. Cuando Wayne irrumpe en el refugio de Flash, de fondo se oye una canción K-pop del grupo BLACKPINK, y a espaldas del murciélago, en un monitor se aprecia un episodio de la serie animada de ciencia ficción Rick and Morty.

Arthur Curry, Aquaman, a quien le da vida Jason Momoa, impacta no sólo por su físico, también por su carisma. La bella Gal Gadot como la mujer maravilla, se ve cómoda en su tercera vez vistiendo el traje de amazona. Justice League no decepciona, pero para el espectador queda la sensación de que la película nunca cumple lo que promete.

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