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60 años y El Puente Sobre el Río Kwai sigue ahí

La semana pasada se cumplieron 60 años de haberse estrenado El Puente Sobre el Río Kwai, un largometraje antibélico imperdible.

El Puente Sobre el Río Kwai es considerado uno de los mejores filmes de la Historia del Cine

Ambientada en el frente del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial, el film es todo un clásico esencial del Cine. Este narra cómo tropas japonesas emplearon a prisioneros de guerra occidentales (ingleses, estadounidenses, australianos, holandeses) como mano de obra esclava. Los asiáticos usaron a los cautivos en la construcción de un puente férreo estratégico en medio de la selva tropical.

El Puente Sobre el Río Kwai logró captar la esencia de la épica, con escenarios impactantes y actuaciones impecables.

Basado en una novela escrita por Pierre Boulle, El Puente Sobre el Río Kwai explora las obsesiones del ser humano. El coronel Nicholson, oficial del ejército imperial inglés, se ve obligado por un cruel y sádico comandante japonés a trabajar forzadamente. Nicholson, interpretado por Alec Guinnes –actor que las nuevas generaciones identifican como Obi Wan Kenobi-, se niega al pedido japonés. Aludiendo a que el trabajo forzado por parte de prisioneros está prohibido expresamente por los protocolos internacionales de la guerra.

Pero finalmente accede, como una manera de elevar el orgullo y autoestima tanto de sus hombres como de él mismo. Siendo un oficial al servicio de la corona británica, Nicholson ve su colaboración con el enemigo no como una traición. Al contrario, piensa que pone sus conocimientos de ingeniería y hombres bajo su mando al servicio de un bien mayor. El de mantener alta la moral de sus soldados prisioneros y demostrarle al enemigo la superioridad intelectual del pueblo inglés. En el clímax de El Puente Sobre el Río Kwai, recién terminada esta obra, recibe un ataque comando para destruirla.

Pero el coronel Nicholson ha invertido tanto esfuerzo en construirle, que defiende su creación incluso hasta con su propia vida. Más allá de la belleza épica del film, su fortaleza cinematográfica está en ser capaz de reflejar un argumento antibélico. La insensatez de un orgulloso militar inglés que voluntariamente pone sus conocimientos y habilidades de mando al servicio del enemigo. Y un enemigo que quiere cumplir una misión sin sentido, sin importarle los extremos de crueldad a los que llega.

El Puente Sobre el Río Kwai ha sido una de las producciones inglesas que más premios de la academia ha recibido en toda la Historia.

Del director David Lean ya se ha hablado en esta tribuna, solo basta con reiterar que la Historia del Cine no se escribe sin él. El largometraje fue adaptado por dos excelentes guionistas (Carl Foreman y Michael Wilson), pero al estar en la lista negra de Hollywood, no aparecieron acreditados. Su trabajo en El Puente Sobre el Río Kwai fue extraordinario, siendo mejor guion uno de los 7 Oscars recibidos. En el lejano año de 1985 la academia reconoció su error, pero para ese entonces lamentablemente ambos artistas habían fallecido.

La filmación se llevó a cabo en locaciones originales, viajando hasta la lejana Ceylán para rodar lo más realísticamente posible. Mención aparte merece un punto significativo de El Puente Sobre el Río Kwai: la marcha militar que silban los ingleses. Compuesta durante la primera guerra mundial, en la segunda cobró gran popularidad, adicionándosele letra, que atacaba a líderes del eje. A 60 años de haberse realizado este gran largometraje, su frescura se mantiene, su gran factura aún impone.