The Evil Dead en sus 35 años: el splatter en su máximo punto

El original The Evil Dead era estrenada un 15 de abril de 1983. Desde octubre de 1981 ya venía circulando en festivales, pero fue en el 83 cuando llegó a salas.

En Latinoamérica The Evil Dead se llamó Posesión Infernal.

35 años de un icónico largometraje que ha dejado una reconocible huella en los filmes de horror. The Evil Dead posee muchos de los tropos de un splatter auténtico: sangre por hectolitros, maquillaje recargado y muchas risas. Para muchos solo un producto cutre propio del cine de explotación. Pero la verdad es que The Evil Dead es el comienzo de una gran franquicia, viva aún en la televisión.

The Evil Dead fue una aventura del director Sam Raimi y sus amigos, entre ellos el protagonista Bruce Campbell. 

El argumento va sobre unos adolescentes -¡los más viejos del cine!- pasando un fin de semana en una cabaña abandonada. Sí, puede sonar como uno los más repetitivos y simplistas argumentos de un film de horror. Pero no hay que olvidar que era 1981 y aún ese plot no se había vuelto tendencia. Instalados en esa increíblemente inquietante edificación, descubren la puerta del sótano y contra el sentido común, se animan a explorarle. Dentro de este sótano encuentran cosas realmente inquietantes.

The Evil Dead inició el estereotipo de chicos en medio del campo contra una entidad sobrenatural.
Una cabaña abandonada en medio del bosque ¿Qué podría salir mal?

Entre ellas un libro, que no puede ser otro que el libro de los muertos. Siguen merodeando y hallan una grabación. Que por supuesto, ponen a reproducir (moción señor juez para que los niños siempre sean niños) Pero las cosas se ponen más raras. Una de las chicas sale de la cabaña para investigar unos sonidos extraños provenientes del bosque, sola, en la oscuridad. De nuevo, en contra de cada fibra de sentido común existente en el universo. La chica no encuentra el origen de los sonidos. Pero a cambio tiene un inesperado y no consensuado encuentro intimo con la flora local.

La grabación que se reproduce en el The Evil Dead, hace referencia a un arqueólogo que ha descubierto como invocar a antiguos demonios sumerios 

Nuestro caballero andante y noble protagonista, Ash –Bruce Campbell- ante sus insistentes pedidos, se decide a llevarla a casa. Con tan mala suerte que encuentran el puente sobre el río hecho pedazos, y tienen que retornar a la cabaña. De vuelta en la cabaña, una de las chicas se convierte en una horripilante entidad, que ataca a sus compañeros. Las cosas se van torciendo en The Evil Dead. Y Ash, ese gentil chico, tiene que luchar contra sus amigos reconvertidos en demonios para poder salvar su vida.

El maquillaje, más allá de ser aterrador, fue hilarante.

A pesar de lo que muchos piensen de este cine, no podemos dejar de amar a The Evil Dead. Es un hilarante, divertido y aterrador clásico de horror. Y no es porque The Evil Dead estuviese para el Oscar, nunca pretendió ser amado ni venerado por la crítica. Es porque The Evil Dead habla a los amantes del horror cutre y sin sentido en su propio idioma. La idea, que inicialmente se rodó como cortometraje, gracias a su originalidad logró la financiación para convertirse en largometraje. Ni Campbell ni mucho menos Sam Raimi esperaban que la película fuese por los derroteros de la comedia de horror.

Si bien Bruce Campbell y Sam Raimi se han destacado en otras producciones, The Evil Dead es por lo que más se les reconoce.

Pero el bajo presupuesto y las actuaciones francamente malas, –es serie B, ¿Qué esperaban?- llevaron la película por ese sendero. La recaudación inesperada dio la posibilidad de dos secuelas, pero para ellas habrá otro espacio. En el 2013 se hizo un remake con un presupuesto mayor y mejores actuaciones, y alejada de la comicidad, pero que conserva el espíritu de su antecesora, incluso con una escena poscréditos teniendo al mismo Campbell mirando a la cámara y diciendo una sola frase: groovy. Tanto Campbell como Raimi actuaron como productores, con lo que se puede colegir que hay The Evil Dead para rato.

Bruce Campbell, como «Ash», quien debe luchar por su vida contra los demonios del infierno.