31 años de The Evil Dead II: la fiesta de sangre y comedia continúa

The Evil Dead II es la continuación, mucho más estructurada y presupuestada del clásico de Sam Raimi, The Evil Dead.

En esta ocasión Ash, el personaje que interpreta Bruce Campbell, luce más confiado y seguro.

Desopilante, delirantemente cómica y surrealistamente terrorífica, hoy ajusta 30 años de haber sido estrenada y su legado aún permanece. Los fanáticos de la primera entrega tuvieron que esperar 6 años para la continuación. Ello muestra que Sam Rami, director y productor y Bruce Campbell, protagonista, no quisieron explotar de inmediato ese instantáneo éxito. Raimi consideró que la idea estaba agotada, que era más importante ir por otros derroteros. Se le presentó la posibilidad de trabajar con los hermanos Coen. Y la segunda parte quedó más cancelada que en suspenso.

En principio, The Evil Dead II no iba a ver la luz, pero un fracaso de Sam Raimi, el director, lo recondujo a la saga.

Con un presupuesto de USD$ 2,5 millones y el respaldo de un gran estudio, Raimi pensó que su sueño por fin se cumplía. Pero una cosa es ser realizador indie y otra muy distinta estar al servicio de un gran estudio. Los ejecutivos exigieron grandes cambios, cortes en el guión y en el rodaje. Algo con lo que un realizador independiente no suele tener que lidiar. El resultado fue un fiasco absoluto. Tras este fracaso de taquilla y de crítica por parte de Raimi, los cantos de sirena le llevaron a lo conocido para reencauzar su carrera de director y The Evil Dead II: Dead By Dawn vio la luz.

El film fue titulado Terroríficamente Muertos para el mundo hispanohablante.

Sin explicar para nada el final del primer film, The Evil Dead II muestra más o menos el mismo argumento. Ash, personaje en el que repite Bruce Campbell, se dirige con su novia Linda a una cabaña en el bosque. En esa cabaña, igual a la del primer film, encuentran un grabador –lo que no detona en Ash ningún recuerdo-. Al echarlo a andar, tal y como en The Evil Dead la recitación de unas palabras arcanas sacadas de un libro antiguo y demoníaco, trae fuerzas del inframundo a este. La entidad posee a su hermosa novia. Y éste no encuentra otra forma distinta de detenerla si no es incapacitándola.

Para muchos de los seguidores de la franquicia, The Evil Dead II es la mejor película de la trilogía.

La verdad es que la decapita con una pala, pero por favor, ¡cualquiera hace cosas locas en medio del stress! Ash entierra los restos de Linda, pero el demonio le posee, arrastrándolo por todo el bosque. Escena que conecta con el final del primer largometraje. Al despertar, decide huir de tan terrible lugar, y Ash sale disparado en su auto. Lamentablemente descubre que el puente que le permite salir del bosque, está destruido. Hasta aquí ya la cosa sería suficiente para una película de horror. Pero The Evil Dead II quiso echarle más carne al asador. Pronto se unen cuatro personajes al elenco. La hija del arqueólogo que grabó la cinta, su compañero investigador y un trabajador de caminos con su novia.

El maquillaje en esta segunda entrega fue definitivamente superior.

El que firma estas líneas considera que, de la trilogía, es ésta la que ofrece mayor calidad y entretenimiento. La primera es mucho de horror, de intentar impresionar al público. Sí, hay risas, pero no son a propósito; salieron por la mala calidad, ya señalada, de los actores. En tanto The Evil Dead III es auténtica comedia al estilo de The Rocky Horror Picture Show (75). Conocida como Army of Darkness esta tercera parte muestra al mejor Campbell, un Ash arrogante e ignorante a partes iguales. Una completa carcajada desde el principio hasta el final. Y no fue el fin de la franquicia. Pues como ya se ha señalado, The Evil Dead sigue viva en la televisión.

Lo único a reprochar en esta entrega, sea la forma en que The Evil Dead II finaliza, poniendo a la audiencia a esperar la tercera parte, la que en ese momento no estaba asegurada.

En cambio, The Evil Dead II es el perfecto balance entre el gore y la desternillante comedia más adolescente. Las situaciones que se presentan son de absurdidad total; pero, por extraño que suene, funcionan. Vemos a Ash peleando contra su propia mano, una motosierra como apéndice y su propio reflejo intentando asesinarlo. Sus escenas son evidentemente un homenaje al slapstick. Además, el personaje ha evolucionado en este film. Ya no es el llorica que no sabía qué hacer en la primera parte. Pero aún está lejos del súper seguro y ultra confiado en sus propias dotes de la tercera. El final de The Evil Dead II no es el mejor, especialmente por su evidente llamado a esperar la secuela. No obstante, es algo perdonable, porque el largometraje es tanto divertido como entrañable.

Porque un día maniático lo tiene cualquiera.

Andres Vargas

Historiador profesional, educador, obsesionado por el cine y la literatura. No hay nada más hermoso que un film con trasfondo histórico y que esté basado en una obra literaria.

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