La bella y el narcotraficante; cuando la fama y el delito se mezclan

En los años 80’s y 90’s era muy ‘normal’ ver a reconocidas modelos, presentadoras y actrices colombianas, junto al ‘narcotraficante del momento’. Se paseaban de la mano por centros comerciales. Posaban en fotografías en fiestas y eventos sociales, sin el menor pudor ni vergüenza alguna. Algunas de estas famosas, incluso, llegaron a tener relaciones estables con estos hombres de dudosa profesión. Se casaron con ellos y tuvieron hijos.

El caso más conocido es el de la modelo paisa, Natalia París. Quien estuvo casada con el narcotraficante Julio César Correa Valdés, alias ‘Julio Fierro’. Con quien tuvo una hija. Y quien murió, poco tiempo después de que la niña nació. La misma Natalia, en el programa ‘Se dice de mí’ del Canal Caracol, afirmó que ella estaba enamorada del narcotraficante. Y que defendía su dignidad, a pesar de saber los problemas judiciales que tenía.

Como la historia de Natalia y ‘Julio Fierro’, existieron miles en el país en aquellos años. Las niñas bonitas, que aspiraban a salir en televisión. Se dejaban deslumbrar por el dinero, los carros, las fincas y ‘el verbo’ de esos personajes que, sentían tener el mundo a sus pies. Porque se dedicaban a traficar con droga.

Los narcoromances del nuevo siglo

Cuando los grandes ‘capos’ comenzaron a caer, se pensó que esta alianza sangrienta y pasional, entre las bellas y los narcos, terminaría. Pero hace unas semanas, con la captura de Sebastián Murillo Echeverri, alias ‘Lindolfo’. Quien sostenía una relación sentimental con la modelo y ex presentadora de Sábados Felices, Vanessa Peláes. El tema vuelve a estar en primera plana.

Alias ‘Lindolfo’, había logrado evadir a las autoridades y camuflar sus negocios ilegales, haciéndose pasar por empresario de modelos y cantantes. Así fue como conoció a Peláes y juntos comenzaron a hacer negocios con reconocidas modelos y presentadoras del país. Entre ellas, Daniela Ospina, ex esposa del futbolista James Rodríguez.

Aunque la modelo y el narcotraficante, habían terminado su relación en 2015. Al momento de ser capturado por los oficiales de la Dijin, alias ‘Lindolfo’ estaba acompañado de Vanessa. Quien intentó ocultar su identidad al momento de la captura.

Cuando la noticia se comenzó a regar en todos los medios nacionales. Los famosos criollos, que habían tenido contacto con Vanessa y el narcotraficante. Comenzaron a borrar de sus redes sociales, todas las fotografías que los pudieran involucrar con la pareja.  E incluso, la misma Daniela Ospina, salió a negar que tuviera algo que ver con el delincuente. Aclarando que los negocios, solo eran con la modelo.

Y es que la pareja Murillo Peláes, era tan famosa dentro de la ‘farándula nacional’. Que frecuentemente salían en las páginas de sociales de revistas como Semana y Jet Set. Rodeados de la ‘crema y nata’ de la sociedad paisa y rola. Acompañados de actores, modelos y cantantes famosos. Los mismos, que al conocerse la detención de Murillo, olvidaron que alguna vez tuvieron contacto con él.

Vanessa Peláes y narcotraficante alias 'Lindo'.
Vanessa Peláes y Sebastian Murillo alias ‘Lindolfo’. Cortesía Revista Jet Set.

De acuerdo con información oficial. Alias ‘Lindolfo’ tenía una lujosa finca en Santa Fe de Antioquia en la que organizaba fastuosas fiestas. A las que solían acudir varios integrantes de la farándula colombiana. Incluso, algunos de estos famosos, no solo departían en las generosas fiestas. Sino que, además, invertían en los negocios que el narcotraficante ofrecía como empresario.

El narcotraficante y la fama

La forma más popular en la que el narcotráfico y la fama se mezclan, es cuando a un ‘capo’ se le meta la idea de conquistar a la modelo o actriz del momento; Natalia y Vanessa no han sido las únicas. En esa lista pasan, entre otras, Sandra Muñoz, Liliana Lozano, quien murió junto al narcotraficante Héctor Fabio Vargas en 2009. Juliana Sossa, quien era pareja de Jhon Jairo Velásquez, alias ‘JJ‘. Y quizás la más famosa de todas, la presentadora y periodista Virginia Vallejo. Quien fue compañera sentimental de Pablo Escobar.

Virginia Vallejo, el padre Elías Lopera y Pablo Escobar. 1983

Pero los narcotraficantes también logran colarse a la farándula criolla por medio de eventos y fiestas. A las que asisten toda clase de famosos nacionales. Que, a cambio de algunos pesos, se presentan en estas fiestas, departen con los delincuentes, se toman fotografías y disfrutan durante horas e incluso días. Para después, cuando los narcos son apresados, negarlo todo.  Desde cantantes de vallenato como Juan Carlos Centeno y Silvestre Dangond. Hasta reggaetoneros como ‘Arcangel’. Los tres vistos en la última gran fiesta de alias ‘Fritanga’, en donde fue capturado.

 

narcotraficante 'Fritanga' con Juan Carlos Centeno.
Cantante vallenato Juan Carlos Centeno, junto a alias ‘Fritanga’.
Arcangel
Arcangel fue uno de los invitados a cantar en el matrimonio de alias ‘Fritanga’.

Cuando todo sale a la luz y estos famosos se ven involucrados en estos casos de narcotráfico. Todos tienen la misma defensa. Aseguran ser contratados para tocar o asistir a los eventos y no ‘saber’ quien es realmente el cliente. ¿En realidad no sabrán para quien trabajan?

Con estos casos se comprueba que la fama, la ostentisidad y el estrellato, son cosas que, de una u otra forma, buscan los narcotraficantes. Además de volverse millonarios, de forma ‘fácil’, ellos quieren ser ‘celebridades’. Y la forma de lograr entrar en el mundo de la farándula, no es otra que, utilizando su dinero para seducir y deslumbrar a las bellas famosas. Que, en el fondo, esperan un ‘príncipe azul’ que las llene de lujos.

Y es que, en un país como Colombia, en el que el narcotráfico hace parte de la cultura popular. Ser narcotraficante, es casi, como ser cantante pop o protagonista de telenovela.

Dam Mina

Comunicador social. Periodista. Realizador audiovisual. Escritor aficionado. Fanático #1 de Shakira y tío enamorado. ¡Por qué hacer las cosas mal si las puedes hacer bien!

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