La decadencia del «homo urbanus». Un Día de Furia llega al cuarto de siglo

Un anodino y común ciudadano que un buen día cede a la locura; ese es el argumento de Falling Down.

Michael Doulgas protagoniza Falling Down
Póster oficial del largometraje

Titulada como Un Día de Furia para el público hispanohablante, el largometraje se estrenaba un 26 de febrero de 1993. Con un reparto de lujo, –Michael Douglas, Robert Duvall y Barbara Hershey- Falling Down ha sido alabado como un largometraje que refleja las angustias existenciales de un ciudadano típico de las grandes urbes en una sociedad dominada por el capitalismo.

Falling Down se estrenó en el festival de Cannes de 1993, siendo parte de la selección oficial del evento cinematográfico

William Foster (Michael Douglas), antiguo empleado de defensa, va camino a ver su hija en el día de su cumpleaños. Un atasco de tráfico hace que algo dentro de él se rompa, así que abandona su auto y prosigue caminando. Luego, al necesitar cambio para llamar a su hija, decide parar en una tienda de conveniencia propiedad de un coreano. El dependiente le exige comprar algo si quiere monedas; pero ante los precios tan altos, Foster explota atacando el establecimiento. Tras irse de la tienda, no sin antes pagar su consumición, Foster llega a un restaurante que expende comida rápida.

Sin duda, una de las mejores actuaciones de Michael Douglas

Como es temprano aún, Foster quiere desayunar; pero la cajera se niega a venderle un desayuno, y la indignación reaparece. ¿Quien no ha querido alguna vez estallar y acabar con todo este sistema que nos aliena, que nos consume diariamente? No es Falling Down una glorificación de la violencia. Sí se estrenase hoy, no tendría éxito ante esta dictadura de lo políticamente correcto que desafortunadamente corre en nuestros tiempos. Es una fantasía sobre cómo nos gustaría responder ante la injusticia.

William Foster, el personaje de Michael Douglas en Falling Down, fue tomado como modelo para Frank Grimes, el enemigo de Homer Simpson.

Los bancos nos roban, el gobierno abusa de nosotros, las autoridades nos atropellan…Así nos hemos vuelto una sociedad caníbal, una humanidad en donde eres clavo o eres martillo, en donde tienes que ser victimario para no ser una víctima. En Falling Down Douglas muestra como la sociedad llega a presionar tanto a un individuo que puede detonar su locura. El émulo del personaje de Michael Douglas es el detective sargento Martin Pendergast, a quien interpreta el legendario Robert Duvall. En su último día de servicio, el policial sigue paso a paso la espiral de violencia aparentemente gratuita de Foster.

Bill Foster tuvo un mal día

Pendergast es un oficial que, adscrito a la división de robos, quiere cerrar ese caso antes de pasar al retiro. De cierta manera es un aliado de Foster, lo comprende; pero alinderado con la ley, no puede tolerar su comportamiento. Cuestionable en sus métodos, pero justificado en su reacción, Foster es el reflejo a la gran mentira del sueño americano. Si bien cuando el personaje aparece en Falling Down, él ya está al límite, como espectadores asistimos a su colapso.

Se levantó cierta polémica cuando en 2015 salió a la luz que el autor del tiroteo de Chapel Hill veía Falling Down incesantemente

Su reacción frente a lo absurdo del sistema es la que todos tenemos, si bien probablemente nunca lo haríamos con agresividad. Pero para una persona que pasó el punto de no retorno, ajustar las cuentas con violencia parece la única opción. Todos somos Foster. De alguna u otra manera lo somos. Y la misma sociedad que nos presiona, también nos refrena. “¿Soy el malo?”, pregunta Foster al final de Falling Down. Pero él no es ni el malo ni el bueno. Solo es el reflejo del fracaso de la sociedad que esmeradamente construimos, y que se desenmascara brillantemente en Falling Down.

“Todo el mundo en calma, yo solo quiero desayunar”

Andres Vargas

Historiador profesional, educador, obsesionado por el cine y la literatura. No hay nada más hermoso que un film con trasfondo histórico y que esté basado en una obra literaria.

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