Saturday Night Fever: las fiestas del sábado nunca volverían a ser las mismas

Saturday Night Fever se convirtió sin habérselo propuesto en el largometraje que definió una época e inmortalizó un género musical. Sin llegar a decidirse entre crítica de sus tiempos o película musical, Saturday Night Fever impuso una moda al estrenarse. Los pantalones bota campana, las plataformas, el vestuario colorido y estridente, los peinados y por supuesto las coreografías de baile. La música disco surgió como protesta al folk y al movimiento musical de los tardíos 60 y tempranos años 70.

La música disco recibió en su momento duras críticas, catalogándosele de efectista y sin sentido, ritmos repetitivos y sin contenido. La gente quería divertirse y Saturday Night Fever reflejo a esos jóvenes que solo vivían para la llegada del sábado. Ese día, sus existencias vacías y sin futuro, repentinamente cobraban sentido en la pista de baile, la vida era bailar. La película fue un taquillazo en su momento, recibiendo entradas por 230 millones de dólares, con un presupuesto exiguo de 3 millones de dólares.

Saturday Night Fever se inspira en un artículo aparecido en 1977 titulado Ritos Tribales del Nuevo Sábado en la Noche. Este hablaba sobre una generación que tomaba pocos riesgos, buscaban un trabajo sencillo, vivían solo para ver llegar el sábado. El largometraje dio reconocimiento universal a John Travolta, quien recibió una nominación a los premios Oscar. Su vestimenta a blanco y negro y sus camisas cuello en V marcaron tendencia de la moda en su momento. Además, sus elaborados pasos de baile –para el que se entrenó intensamente- bajo las luces estroboscópicas y con el coro de los Bee Gees de fondo, pasarán a la Historia. Todos durante ese tiempo querían ser Tony Manero, el personaje interpretado por Travolta, todos querían vestir y andar como él. El personaje ha dado para tanto, que incluso en Latinoamérica una película le homenajea al tomar su nombre como título.

Saturday Night Fever pone a la música disco, tan atacada como popular en esa época, como el hilo conductor sobre el que discurre el largometraje.

Tras Saturday Night Fever la carrera de Travolta fue a menos, hasta que Tarantino lo recuperó para Pulp Fiction (94). Quien que haya visto la película no recuerda esa maravillosa introducción con un Travolta de andares chulescos y vestimenta extravagante. Y mientras Manero era inmortalizado en tan magna caminata, de fondo sonaba el falsetto inconfundible de Barry Gibb, voz principal del grupo los Bee Gees, los grandes beneficiaros del largometraje.

Los Bee Gees, integrado por hermanos –los Gibb-, vendieron 45 millones de discos de esta banda sonora, un hito impresionante. Además de esto, pusieron 5 canciones simultáneamente en el top 10, nadie ha logrado igualar hasta el momento esta marca. Solo el soundtrack de El Guardaespaldas (92) de la desaparecida Whitney Houston, ha logrado vender más discos que Saturday Night Fever. Este inolvidable largometraje cumplía 40 años de estrenada la pasada semana, su estética y recargada atmósfera casi rococó sigue influenciando muchos aspectos de la música. Esta película siempre será recordado por aquellos que vivieron los 70, popular, pero solo recordada por la estética que generó.

Andres Vargas

Historiador profesional, educador, obsesionado por el cine y la literatura. No hay nada más hermoso que un film con trasfondo histórico y que esté basado en una obra literaria.

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