Amor.com o el romance en tiempos de la Internet. – Excelente

Amor.com o el romance en tiempos de la Internet.

¿Hay edad para el amor? ¿Se puede decir que la vejez es una etapa en que la sexualidad y el romance que nos está vedado? ¿Qué nos enamora en otra personaAmor.com (Un Profil Pour Deux, 2017) es una comedia romántica francesa que busca explorar esas preguntas. La premisa es simple: Pierre es un jubilado que, tras dos años de viudez, ha perdido el gusto por vivir. No sale y nada le parece interesante. Su hija, preocupada por su situación, intenta sumergirlo en las bondades de la Internet. Para tal fin, dispone que el novio de su hija le instruya en la forma de operar un ordenador. Pronto Pierre descubre en la red los sitios de citas online y conecta con una hermosa chica belga. El problema es que de foto de perfil pone una imagen de su profesor de Internet. Y ahora ella quiere conocerle.

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La vejez y la forma en que los humanos enfrentamos ésta es un tema recurrente en la cinematografía. Ya que, de una u otra forma, si los hados nos favorecen y el destino nos sonríe, llegaremos allá. Pareciera que en esta sociedad que venera la juventud y enaltece la belleza no hay espacio para la vejez. El cine ha desarrollado hermosas obras con ancianos como protagonistas y su ancianidad como argumento. Películas como la hermosamente filmada en blanco y negro Nebraska (2013). La francesa Amour (2012), Beginners (2010) –que le mereció a Christopher Plummer un Oscar. O la conmovedora obra de David Lynch Una Historia Verdadera (1999). Toda una obra maestra en su sencillez. Hasta el cine animado se ha hecho eco de este sub-género con Una Aventura de Altura (Up, 2009). Film que en todo el estilo de Disney/Pixar es magistral e inolvidable.

La ancianidad y el amor se retratan con gran respeto y maestría en Amor.com

Amor.com o el romance en tiempos de la Internet.

El mismo protagonista de la historia Amor.com, Pierre Richard, participó en una hermosa comedia dramática de 2011 titulada Y si viviéramos todos juntos (Et si on vivait tous ensemble?) cuyo argumento orbita en torno a cinco viejos amigos de toda la vida y que, ante la posibilidad de acabar sus días en un hogar geriátrico, deciden domiciliarse todos juntos.

A menudo, el error al juzgar la vejez desde la juventud es pensar que un cuerpo ajado por el paso de los años es solo eso, un lastre físico al que sólo queda pasar a mejor vida; ignorando, deliberadamente o no, que ese individuo decrépito fue joven alguna vez y que, si bien en lo exterior su apariencia despierte lástima, su intelecto, interés por la vida e incluso la atracción por el sexo opuesto, pueden seguir –y más a menudo de lo que se piensa siguen– intactas. Occidente ha perdido el respeto por sus ancianos, desconociendo lo que en otras latitudes saben palmariamente. un anciano que muere es una biblioteca que desaparece.

Pierre no desespera. La conquista, el enamoramiento y la intimidad de pareja en la etapa de la ancianidad es casi una actividad proscrita. Se despoja a la tercera edad de la pasión e, incluso, si el longevo individuo se atreve a demostrar que su libido aún no ha desaparecido, se le adjudica el poco honroso remoquete de ‘viejo verde’.
Esto se retrata con sutileza en el largometraje cuando los más jóvenes que rodean a Pierre –su instructor de Internet, su nieta, su hija- ponen en entredicho su liaison con una mujer tan joven, censurando con acritud su actitud: ¿cómo es posible que Pierre, un venerable anciano, sea capaz de controvertir la percepción que su familia tiene de él, siendo un ser desprovisto de actividad íntima, una entidad asexuada, quien por cuenta propia ya debe renunciar a su placer?

Se agradece que el director Stéphane Robelin tenga una visión respetuosa y alejada del estereotipo del anciano; ni lo caricaturiza, ni lo hace centro de burlas. El señor Pierre es ingenioso, talentoso y ocurrente. Encuentra en la Internet, ese todopoderoso oráculo de los nuevos tiempos, una forma de encontrar la felicidad, porque para mal o para bien, en la tercera edad se sigue viviendo, se sigue sintiendo.

Filmes como Amor.com refrescan y nos muestran, más allá del manido argumento del viejecito otoñal que busca el romance, que el amor en los tiempos de la red de redes y de la híper-conectividad está al alcance de todos, y que la vida, eso tan hermoso y que todos tanto tememos perder, se debe ‘vivir’ hasta el último de los días. La felicidad en los tiempos que corren, sin importar la edad que se tenga, se puede encontrar literalmente, al alcance de un click.

Amor.com o el romance en tiempos de la Internet.

Redacción: Entérate Cali  /  Más publicaciones de CINE

Andres Vargas

Historiador profesional, educador, obsesionado por el cine y la literatura. No hay nada más hermoso que un film con trasfondo histórico y que esté basado en una obra literaria.

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